La informalidad en el mercado laboral es un fenómeno que obstaculiza el crecimiento de la productividad y provoca una baja recaudación de impuestos y desequilibrios en la seguridad social, entre otros efectos generalizados en la economía de cualquier país. Esta situación es particularmente llamativa en México, donde más de 30 millones de personas trabajan en empresas no registradas y/o no tienen acceso a la seguridad social. La estricta regulación que provoca altos costos de transacción se ha considerado una de las muchas causas de la informalidad en el mercado laboral. Para frenar ese efecto, en 2012 se aprobó una reforma laboral en México con el fin de mejorar la resolución de los conflictos laborales, incorporar diferentes formas de contratación e incluir la productividad como criterio para determinar los ascensos laborales. En este trabajo, trato de evaluar si el mercado laboral en México se volvió más flexible después de la reforma.